
La detención del activista antirracista y exdiputado autonómico de Podemos, Serigne Mbaye, en el barrio madrileño de Usera, ha desatado una fuerte polémica por la presunta violencia policial empleada y por la posible existencia de redadas basadas en perfil racial.
Los hechos, ocurridos en la tarde del 26 de marzo en la calle Antonio López, se saldaron con siete personas detenidas —entre ellas un periodista y un colaborador de El Salto— y varios vecinos con lesiones, según denuncian organizaciones sociales y vecinales.
Detención en el portal y denuncias de uso desproporcionado de la fuerza
De acuerdo con el testimonio de la comunidad vecinal y organizaciones sociales, Serigne Mbaye fue interceptado por agentes de paisano cuando accedía a su domicilio. «No le dio tiempo ni a sacar las llaves de la cerradura», relatan los vecinos, que aseguran que los policías le exigieron identificarse sin motivo aparente y que la situación escaló rápidamente.
Según esta versión, Mbaye fue reducido en el suelo mediante una actuación que califican de «desproporcionada», lo que provocó la alarma entre otros residentes del edificio. Varios vecinos bajaron para interesarse por lo ocurrido, lo que derivó en nuevas detenciones.
El operativo terminó con siete personas arrestadas, algunas de ellas dentro del propio edificio y «en presencia de niñas, niños y adolescentes», y con al menos cuatro personas con lesiones que requirieron atención médica .
Los testimonios recogidos apuntan a golpes, inmovilizaciones agresivas e incluso a la colocación de la rodilla sobre la cabeza de algunos detenidos, una práctica cuestionada por organismos internacionales en materia de derechos humanos .
Además, los vecinos subrayan que intentaron mediar en todo momento y solicitar la presencia de un mando policial para aclarar la situación, sin obtener respuesta .
Acusaciones de identificaciones por perfil racial
Uno de los elementos más graves de la denuncia se centra en la posible existencia de identificaciones basadas en el perfil étnico-racial. Según la comunidad de vecinos, Mbaye —de origen senegalés— ya había sido identificado previamente en la zona, mientras que otros vecinos blancos no habían sufrido controles similares.
«Son prácticas cotidianas que vemos que padecen muchas personas racializadas de nuestro barrio», señalan en su comunicado, en el que denuncian un «acoso policial» reiterado en Usera .
Las organizaciones sociales consideran que este caso no constituye un hecho aislado, sino que responde a un patrón estructural de discriminación en determinadas zonas urbanas.
Apoyo de organizaciones sociales y ecologistas
La oenegé Ecologistas en Acción ha respaldado públicamente la versión de los vecinos y ha calificado la actuación policial de «desproporcionada e injusta», vinculándola con «redadas racistas que se siguen produciendo en nuestro país con total impunidad» .
La organización también ha confirmado que entre las personas detenidas se encuentran tres activistas vinculados a este colectivo, lo que ha reforzado la dimensión política y social del caso.
Por su parte, diferentes asociaciones vecinales han mostrado su solidaridad con los detenidos y han reclamado una investigación independiente sobre lo sucedido.
Amnistía Internacional investiga los hechos
La organización de derechos humanos Amnistía Internacional ha anunciado la apertura de una investigación sobre lo ocurrido en Usera y ha exigido el fin de las identificaciones policiales basadas en el perfil racial.
En su comunicado, la organización alerta de un posible «uso excesivo de la fuerza» y reclama transparencia, rendición de cuentas y garantías para evitar abusos.
Amnistía lleva años denunciando este tipo de prácticas en España, señalando que las identificaciones por perfil racial vulneran derechos fundamentales y generan desconfianza en las instituciones.
Falta de versión oficial y fuentes policiales
Hasta el momento, no se ha difundido una versión oficial por parte de la Delegación del Gobierno en Madrid ni del Ministerio del Interior, lo que ha incrementado la incertidumbre sobre los hechos.
Algunos medios han recogido declaraciones de «fuentes policiales» que apuntan a que la intervención se produjo en el marco de una actuación preventiva y que los detenidos habrían mostrado resistencia a la autoridad. Sin embargo, estas versiones no han sido detalladas ni contrastadas oficialmente.
La ausencia de información institucional completa plantea interrogantes sobre la proporcionalidad de la intervención y sobre el respeto a los derechos de las personas afectadas.
Actualidad
La detención de Serigne Mbaye ha generado una rápida reacción en el ámbito político y social. Desde Podemos Madrid se han solicitado explicaciones urgentes y se ha denunciado «un nuevo episodio de racismo institucional».
Organizaciones sindicales como CCOO Madrid y UGT Madrid han reclamado una investigación independiente, mientras que la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha expresado su preocupación por el aumento de tensiones en barrios populares.
Ecologistas en Acción ha reiterado su exigencia de «reconocer la verdad» y de poner fin a prácticas policiales que, a su juicio, vulneran derechos fundamentales y afectan especialmente a personas racializadas.
En paralelo, colectivos antirracistas han convocado concentraciones y acciones de protesta para visibilizar el caso y reclamar garantías frente a posibles abusos policiales.



