
Tercer largometraje del realizador italiano Paolo Strippoli (A classic Horror Story, The Spiral), La sonrisa del mal (La valle dei sorrissi), estrenada en los países de habla inglesa como The Holy boy, es un inquietante thriller que mezcla drama psicológico y terror religioso que tiene como leit motiv central el dolor, cuestionando la manera de librarse de él.
El elenco incluye a Michele Riondino (El conde de Montecristo), Romana Maggiora Vergano (Siempre nos quedará mañana), Roberto Citran (Cónclave) y Giulio Feltri en su debut cinematográfico como el adolescente Matteo.
Estrenada fuera de concurso en la Mostra de Venecia, donde recibió el Premio de la Federación Italiana de Cineclubs (FEDIC), que reconoce un alto nivel de calidad artística y sensibilidad temática; participó también en el Festival Europeo de Cine Fantástico de Estrasburgo, donde consiguió el Mèlies de Plata a la Mejor película fantástica Europea y el Premio del Público.
Remis es un pequeño pueblo, «el más feliz de Italia», escondido en un valle aislado entre las montañas. Sus habitantes son todos inusualmente felices. Parece el destino perfecto para el nuevo profesor de educación física, Sergio Rossetti, antiguo campeón de judo atormentado por un pasado misterioso del que intenta huir. Gracias al encuentro con Michela, la joven propietaria de la posada del pueblo, el profesor descubre que detrás de la aparente serenidad de todos los habitantes se esconde un inquietante ritual: una noche a la semana, los habitantes se reúnen para abrazar a Matteo Corbin, adolescente de quince años capaz de absorber el dolor de los demás: basta que los abrace para que empiecen a sentirse mejor. Una especie de «don» que explota el padre del chico.
Matteo es adorado por el pueblo, programado por su padre y presentado por el cura del pueblo como alguien «a mitad de camino entre un ángel y una mercancía».
Su abrazo tiene el poder de calmar el dolor, un milagro para una población que no consigue olvidar la catástrofe ferroviaria del pasado. Pero Matteo no es solamente un sanador, es también un adolescente solitario y confuso que no entiende porque tiene una responsabilidad que no ha elegido y «empieza a plantearse cuestiones como el consentimiento, la dependencia y el precio de la adoración».
Cuando se encuentra con Sergio, lo que comienza como agradecimiento cuando le defiende de los compañeros que le acosan, acaba por convertirse en la conexión emocional de dos marginados, una especie de relación padre-hijo de sustitución. A medida que Sergio se recupera intenta salvar al chico de la locura de su comunidad, lo que despertará el lado más oscuro de aquel a quien todos llaman el ángel de Remis.
Combinación perfecta de traumas que atraviesan generaciones, cuentos de sectas y pueblo alpino aislado entre montañas, La sonrisa del mal [1] es una parábola melancólica, moralmente compleja, que habla del dolor del protagonista desde las primeras imágenes, cuando llega al Valle de las sonrisas (título original en italiano), y el trágico destino de un adolescente al que han robado la infancia.
La suma de muchos pequeños detalles (vecinos que se espían, extrañas reacciones entre los alumnos de la escuela, grupo de mujeres que rezan mirando a una ventana…) consigue mantenernos en vilo asistiendo a una historia de dolor, fe y decadencia escondidas tras la fachada sonriente de una extraña utopía que tiene el rostro del adolescente Matteo, aplaudida por la crítica internacional de los festivales como «una ambiciosa e innovadora película de terror italiana que combina elementos de suspense psicológicos y sobrenaturales» (abusdecine.com).
- «La sonrisa del mal» se estrena en los cines de Madrid el viernes 20 de marzo de 2026



