Las mujeres de la Comunidad de Madrid continúan afrontando desigualdades estructurales en el mercado laboral pese al aumento del empleo registrado en los últimos años. Un informe elaborado por el gabinete técnico de CCOO Madrid revela que la brecha salarial se mantiene cercana al 20 por ciento, el paro juvenil femenino crece con fuerza y el empleo a tiempo parcial sigue concentrándose mayoritariamente en mujeres.
Los datos proceden del análisis de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística y dibujan un escenario en el que la precariedad laboral, la desigualdad salarial y las dificultades de acceso al empleo afectan especialmente a las madrileñas.
Una presencia laboral menor pese a ser mayoría en la población
Las mujeres constituyen el 52 por ciento de la población de la Comunidad de Madrid, pero su presencia en el mercado laboral continúa por debajo de ese peso demográfico.
Según el informe «Situación sociolaboral de las madrileñas 8M 2026», elaborado por el gabinete técnico de CCOO Madrid, solo el 49,1 por ciento de las personas ocupadas son mujeres, lo que evidencia una participación laboral inferior a la masculina.
Esta desigualdad también se refleja en la tasa de actividad. La participación de las mujeres en el mercado laboral madrileño se sitúa casi nueve puntos por debajo de la de los hombres, una diferencia que revela obstáculos estructurales todavía vigentes.
Además, la mayor parte de la inactividad laboral continúa concentrándose en mujeres, muchas veces vinculada a tareas de cuidados o responsabilidades familiares.
El informe sindical advierte de que, aunque en los últimos años se ha producido una reducción de algunas diferencias entre hombres y mujeres, la mejora avanza con demasiada lentitud. En algunos casos incluso responde a factores coyunturales, como el descenso de la actividad masculina, más que a un progreso real en las condiciones laborales de las mujeres.
El peso de la precariedad y el empleo parcial
Una de las características más claras del empleo femenino en la Comunidad de Madrid es su mayor concentración en trabajos precarios o con menor estabilidad.
Más de siete de cada diez empleos a tiempo parcial están ocupados por mujeres, muchas de ellas obligadas a aceptar estas condiciones laborales para compatibilizar el trabajo con las responsabilidades de cuidados.
Esta situación evidencia un problema estructural que afecta directamente a la autonomía económica femenina. El empleo a tiempo parcial suele implicar salarios más bajos, menor estabilidad y menores cotizaciones para futuras pensiones.
El informe señala además que el 92,4 por ciento del empleo femenino se concentra en el sector servicios, especialmente en actividades fuertemente feminizadas como los cuidados, la limpieza o determinadas tareas administrativas.
Estos sectores presentan tradicionalmente mayor temporalidad, mayor parcialidad y salarios más reducidos, lo que amplía la desigualdad económica entre hombres y mujeres.
Paro juvenil femenino: un problema creciente
Uno de los aspectos que más preocupa a los analistas del informe es la situación de las mujeres jóvenes.
El grupo de edad comprendido entre los 25 y los 34 años constituye el único que todavía no ha recuperado los niveles de empleo previos a la pandemia, lo que evidencia dificultades persistentes para acceder a trabajos estables.
La evolución del paro entre las más jóvenes resulta todavía más alarmante. En el caso de las menores de 25 años, el desempleo femenino aumentó un 25,6 por ciento en solo un año.
Este incremento refleja la falta de políticas eficaces de inserción laboral dirigidas a las mujeres jóvenes y revela una brecha generacional que podría tener efectos duraderos en sus trayectorias profesionales.
La precariedad laboral en los primeros años de carrera profesional suele traducirse en salarios más bajos durante décadas, menor estabilidad laboral y menores derechos sociales en el futuro.
Brecha salarial: casi 6000 euros menos al año
La desigualdad salarial constituye uno de los indicadores más visibles de la desigualdad de género en el mercado laboral madrileño.
Según el informe, la brecha salarial alcanza el 19,8 por ciento en la Comunidad de Madrid, una cifra ligeramente superior a la media estatal, situada en el 19,2 por ciento.
Esta diferencia implica que las mujeres cobran de media 5802 euros menos al año que los hombres.
Si se analiza la brecha salarial por hora trabajada, el desfase continúa siendo significativo. En este caso, las mujeres perciben un 11,7 por ciento menos por cada hora de trabajo, lo que demuestra que la desigualdad salarial persiste incluso cuando las condiciones laborales son aparentemente similares.
El problema se intensifica en los empleos peor remunerados. En estos casos, las mujeres necesitarían incrementar su salario casi un 50 por ciento para alcanzar el nivel retributivo masculino.
Además, determinadas situaciones agravan todavía más la desigualdad salarial:
- Mujeres extranjeras
- Mujeres mayores de 55 años
- Empleos con salarios bajos
- Sectores altamente feminizados
El impacto a largo plazo: pensiones más bajas
Las desigualdades laborales acumuladas a lo largo de la vida laboral generan consecuencias directas en el sistema de protección social.
Las diferencias salariales, la mayor parcialidad y las interrupciones laborales vinculadas a los cuidados provocan que las mujeres perciban pensiones significativamente más bajas que los hombres.
Según el análisis de CCOO Madrid, las desigualdades registradas durante la vida laboral se trasladan posteriormente al sistema de pensiones, consolidando una brecha económica que afecta especialmente a las mujeres mayores.
Violencia de género y desigualdad estructural
El informe también subraya que la desigualdad de género no se limita al ámbito económico o laboral.
La violencia contra las mujeres constituye la expresión más grave de esta desigualdad estructural. Los datos recogidos muestran un aumento de los delitos contra la libertad sexual, así como una creciente desafección de las víctimas respecto al sistema de protección.
Ante esta situación, el sindicato reclama una mayor inversión en políticas públicas destinadas a:
- combatir la violencia de género
- reforzar los sistemas de protección a las víctimas
- garantizar el acceso universal y gratuito a la interrupción voluntaria del embarazo en la sanidad pública
- renovar las estrategias regionales contra la trata de seres humanos con fines de explotación sexual
Medidas urgentes para reducir la desigualdad
Ante este panorama, Comisiones Obreras de Madrid reclama un conjunto de políticas públicas destinadas a corregir las desigualdades estructurales.
Entre las principales medidas propuestas destacan:
- refuerzo de los servicios públicos
- políticas de corresponsabilidad en los cuidados
- implantación efectiva de planes de igualdad en las empresas
- negociación colectiva con perspectiva de género
- actuaciones específicas para reducir la brecha salarial
El sindicato considera que la mejora del empleo femenino, por sí sola, no garantiza la igualdad real si no se acompaña de políticas activas que corrijan las desigualdades estructurales.
Llamamiento a las instituciones
Desde la organización sindical insisten en que la igualdad entre mujeres y hombres exige una respuesta institucional ambiciosa.
«Sin políticas públicas valientes y cambios estructurales, la desigualdad de género seguirá cronificándose en el mercado laboral y en la sociedad madrileña», afirma Lidia Fernández Montes, secretaria de la Mujer de CCOO de Madrid.
CCOO Madrid ha reiterado su compromiso con la defensa de los derechos de las mujeres y ha llamado a las instituciones públicas, a las empresas y al conjunto de la sociedad a trabajar conjuntamente para construir un mercado laboral más justo y equitativo.
La igualdad laboral en Madrid sigue como objetivo pendiente
Los datos del informe dibujan un panorama claro: las mujeres madrileñas continúan afrontando desigualdades estructurales que afectan a su acceso al empleo, a sus salarios y a su protección social futura.
La brecha salarial, la precariedad laboral, la desigual distribución de los cuidados y el aumento del paro juvenil femenino constituyen retos que exigen respuestas políticas, sociales y económicas de largo alcance.
La igualdad real entre mujeres y hombres en el mercado laboral madrileño sigue siendo, por tanto, un objetivo pendiente que requiere medidas urgentes y sostenidas en el tiempo.




