El Gobierno de España, presidido por Pedro Sánchez, y los principales sindicatos —Comisiones Obreras (CCOO) y UGT— han formalizado este lunes el acuerdo para subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) un 3,1 por ciento para 2026, fijándolo en 1221 euros brutos al mes en 14 pagas con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026.
Datos clave de la subida del SMI en 2026
El acuerdo pactado entre Ministerio de Trabajo y Economía Social, CCOO y UGT establece que en 2026 el Salario Mínimo Interprofesional se sitúe en 1221 € brutos mensuales, lo que equivale a 17.094 € anuales repartidos en 14 pagas. Este incremento supone 37 € más al mes respecto a la cuantía de 2025 y un alza del 3,1 por ciento sobre el nivel anterior.
La medida culmina una nueva negociación bilateral con los sindicatos, sin el respaldo de la patronal, y refuerza la senda de revalorización del salario mínimo iniciada en 2018.
El nuevo SMI de 2026: cuantía y efectos
Con la subida acordada, el salario mínimo supera por primera vez la barrera de los 1200 euros mensuales. La cuantía de 1221 euros en catorce pagas implica un aumento de 37 euros al mes respecto al año anterior.
El acuerdo deberá publicarse en el Boletín Oficial del Estado (BOE). A partir de ese momento, las empresas deberán abonar los atrasos correspondientes desde el 1 de enero.
El Ejecutivo estima que la medida beneficiará a más de 2,5 millones de trabajadores y trabajadoras, con especial incidencia en sectores como la hostelería, el comercio, la agricultura y los servicios auxiliares. También impacta de forma directa en colectivos con mayor vulnerabilidad salarial, como mujeres y jóvenes.
Declaraciones y contexto político
Presidiendo el acto de firma del acuerdo, Pedro Sánchez subrayó que esta revalorización del SMI es un acto de justicia social y de desarrollo económico, y criticó la ausencia de la patronal CEOE-Cepyme en la firma.
Sánchez afirmó que «España avanza cuando sus trabajadores avanzan» y defendió la subida como una medida que refuerza el empleo digno y el reparto equitativo de beneficios económicos en el país.
Por su parte, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, destacó que el incremento favorece especialmente a «mujeres, jóvenes y territorios con más dificultades, donde los salarios son más bajos», mientras que Unai Sordo (CCOO) subrayó que las sucesivas subidas del SMI han servido para «evitar situaciones de precariedad escandalosa» en el mercado laboral.
Yolanda Díaz: «El salario mínimo es una herramienta de justicia social»
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, desempeñó un papel central en la negociación con los sindicatos. Durante el acto de firma, afirmó que «esta subida consolida derechos, dignifica el trabajo y reduce la desigualdad en nuestro país».
Díaz recordó que el SMI ha experimentado una evolución significativa en los últimos años y defendió que la actualización para 2026 mantiene el compromiso de situarlo en el entorno del 60 por ciento del salario medio, tal como recomienda la Carta Social Europea.
«No hablamos solo de cifras», señaló la ministra. «Hablamos de la vida cotidiana de millones de personas que necesitan un salario suficiente para sostener un proyecto vital digno».
Desde el Ministerio de Trabajo y Economía Social se insiste en que la subida responde a criterios técnicos, basados en la evolución de la inflación, la productividad y el crecimiento económico, así como en las recomendaciones del comité de expertos.
Respaldo sindical y rechazo empresarial
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, defendió que el nuevo SMI «mejora la calidad del empleo y protege a quienes menos cobran». Por su parte, el secretario general de CC OO, Unai Sordo, destacó que las sucesivas revalorizaciones han contribuido a «reducir la pobreza laboral y acortar la brecha salarial de género».
Ambas organizaciones sindicales sostienen que el incremento no ha destruido empleo en los años anteriores y que ha fortalecido la negociación colectiva en sectores con salarios tradicionalmente bajos.
La patronal CEOE y Cepyme, en cambio, declinaron suscribir el acuerdo. Consideran que la subida eleva los costes laborales en determinados sectores con márgenes reducidos. El Gobierno, no obstante, argumenta que la economía española dispone de capacidad suficiente para absorber el aumento sin comprometer la creación de empleo.
Impacto social y perspectiva europea
La Comisión Europea ha alentado a los Estados miembros a promover salarios mínimos adecuados que garanticen condiciones de vida dignas.
En este contexto, la evolución del SMI en España se enmarca en la directiva europea sobre salarios mínimos adecuados, cuyo objetivo consiste en reforzar la convergencia social dentro de la Unión.
Diversos estudios académicos y sindicales señalan que el incremento del salario mínimo:
- Reduce la pobreza laboral.
- Estimula el consumo interno.
- Contribuye a disminuir la brecha salarial de género.
- Refuerza la protección de los trabajadores con menor poder negociador.
En comunidades autónomas con altos niveles de desigualdad salarial, como Madrid, el debate sobre el salario mínimo mantiene plena vigencia en el ámbito político y social.
Actualidad
La subida del SMI para 2026 se produce en un contexto de crecimiento económico moderado y de estabilización de la inflación. Según los últimos datos oficiales, el empleo mantiene una evolución positiva y la afiliación a la Seguridad Social continúa en niveles elevados.
El Gobierno vincula esta decisión a su estrategia de refuerzo del Estado social y de impulso del empleo digno. Desde La Moncloa se ha difundido la información oficial sobre el acuerdo y las declaraciones institucionales en la página de Presidencia del Gobierno.
Yolanda Díaz subrayó durante el acto que «la democracia también se construye en el centro de trabajo» y defendió que el salario mínimo constituye «una garantía básica frente a la precariedad».
El texto del real decreto que apruebe la subida concretará los detalles técnicos, incluidos los efectos sobre contratos temporales, empleo doméstico y trabajadores eventuales del campo.




