El Parlamento Europeo respaldó una nueva legislación para mejorar la protección y el apoyo a los productores de vino europeos.

Con un amplio consenso de todos los grupos y por 625 votos a favor, 15 en contra y 11 abstenciones, el EuroParlamento aprobó el acuerdo provisional alcanzado con los Estados miembros el 4 de diciembre de 2025.

Estas medidas incorpora herramientas clave para apoyar a viticultores y bodegas, como mayor flexibilidad en las autorizaciones de plantación y replantación, instrumentos de regulación de la oferta y el reconocimiento oficial de vinos con menor contenido alcohólico o desalcoholizados, reforzando así la competitividad y sostenibilidad del sector.

En respuesta a desastres naturales graves, condiciones climáticas extremas o brotes de enfermedades vegetales, los viticultores recibirán apoyo adicional.

El texto también prevé el uso de fondos de la Unión Europea (UE) para el llamado ‘grubbing up’ (arrancar de raíz viñedos viejos). El límite máximo de pago nacional para la destilación de vino y la cosecha en verde se fijará en el 25 por ciento de los fondos globales disponibles por Estado miembro.

Los productores recibirán apoyo adicional para promover el enoturismo. Las medidas para incentivar el crecimiento económico en las zonas rurales y promover los vinos europeos de calidad en terceros países podrían optar a una financiación de la UE de hasta el 60 por ciento, mientras que los Estados miembros podrían sumar hasta el 30 por ciento en el caso de pequeñas y medianas empresas y el 20 por ciento para las empresas más grandes.

Las actividades subvencionables podrían incluir iniciativas de información y promoción como publicidad, eventos, exposiciones y estudios. Se podrán financiar durante tres años, renovable dos veces para cubrir un total de nueve años.

Con las nueva normativa, el término ‘sin alcohol’ acompañado de la expresión 0,0 por ciento podrá incluirse en el etiquetado si la graduación del producto no supera el 0,05 por ciento de volumen de alcohol. Los productos cuya graduación sea superior al 0,5 por ciento, pero al mismo tiempo tengan un grado alcohólico al menos un 30 por ciento inferior al estándar de la categoría de vino antes de la desalcoholización, deberán etiquetarse como ‘reducido en alcohol’.

La eurodiputada española y ponente, Esther Herranz García (PP) declaró: «Esta ley es una respuesta oportuna y eficaz a la crisis a la que se enfrenta el sector vitivinícola. Europa está respondiendo con herramientas concretas, como el uso de la financiación europea para medidas de crisis, mejores condiciones para la promoción y las actividades de comunicación, y más financiación para ayudar a los productores a adaptarse ante el cambio climático. Los Estados miembros van a disponer de mejores herramientas para abordar los desafíos a los que se enfrenta el sector en las diferentes regiones y países”.

Las nuevas normas tratan de responder a los desafíos a los que se enfrentan los productores de vino, además de abrir nuevas oportunidades de mercado. El acuerdo provisional debe todavía ser adoptado de manera formal por el Consejo Europeo antes de su entrada en vigor.

Vinos españoles

Precisamente, hace escasos días el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, destacó que la apertura de nuevos mercados internacionales ofrece un gran potencial para el sector vitivinícola español.

Planas con los integrantes de la CECRV.

Los recientes acuerdos comerciales de la Unión Europea con Mercosur, India e Indonesia «abren oportunidades para los buenos vinos de España», según Planas.

El ministro tuvo un encuentro con los integrantes de la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (Cecrv), que en la actualidad integra a cerca de sesenta denominaciones de origen protegida, y que estuvo centrada en las oportunidades de promoción internacional del sector vitivinícola.

Planas resaltó la importancia de unir esfuerzos con todos los agentes sectoriales -como la interprofesional, consejos reguladores y otras administraciones-, para impulsar la buena imagen de los vinos españoles en el exterior.

Del mismo modo, subrayó el papel del vino como elemento esencial de la identidad y cultura culinaria de España, «capaz de ofrecer experiencias que conectan al consumidor con el territorio, la tradición y la innovación del sector».

Actualmente, España exporta vino por tres mil millones de euros.

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