«Picasso, un rebelde en París»

«Se trata de una narración florida, a veces poética de la vida de este hombre, que no duda en cantar sus alabanzas de una manera no del todo objetiva» (https://www.filmink.com.au/)

«Dadme un museo que yo lo llenaré». Cincuenta años después de su muerte no es uno, son muchos los «museos Picasso» que se encuentran en diferentes latitudes del planeta tierra.

Anarquista, extranjero, siempre exiliado, revolucionario… así es como lo presenta el documental «Picasso, un rebelde en París»: dedicado a quien sin ningún género de duda fue el artista más fascinante del siglo veinte, autor de miles de «obras» –pinturas, dibujos, bocetos, esculturas, cerámicas y muchos otros objetos – conservados hoy en todos esos museos y algunas colecciones particulares.

A través de un recorrido por la vida de Pablo Ruiz Picasso en la capital francesa, a la que llegó desde Barcelona siendo muy joven y en la que vivió las siete décadas siguientes, el documental traza un mapa humano y artístico del genio malagueño.

Con el apoyo del Musée Picasso París –un palacete anteriormente conocido como Hotel Salé que había pertenecido a un recaudador de impuestos- y narrado por la escritora y actriz iraní Mina KavaniLeer Lolita en Teherán», «No Bears» de Jafar Panahi, Premio Especial del Jurado que Mina Kavani recogió en nombre del realizador encarcelado), exiliada en París como Picasso, el documental da otra vuelta de tuerca a la vida y la obra de un artista inagotable que tocó casi todos los palos –desde lienzos monumentales a pequeñas esculturas, bronces, cerámicas y un montón de objetos que, cincuenta años después de su muerte, ha recuperados y reproducido de forma inagotable el merchandising de exposiciones y museos: desde imanes para la nevera hasta pósters, fotografías, bolsas, camisetas, gorras… y hasta ceniceros, tarjetas postales, bolígrafos, lapiceros, marcadores de lectura y gomas de borrar…

Quizá la principal característica, la que diferencia al museo parisino de Picasso de los demás que se encuentran en ciudades y lugares que conservan algún tipo de relación con el artista o su obra, es que alberga los cuadros y otros objetos que Picasso –«el mejor coleccionista de sí mismo»- conservaba en las distintas casas que tuvo: un total de seis mil obras y doscientas mil piezas de archivo.

Inspirado en la picassiana aseveración «Pintar no es una operación estética, es una forma de magia», el documental «Picasso, un rebelde en París» explora la profunda relación que el artista tuvo con la ciudad de París -que no con Francia, que una vez le negó la nacionalización-, y con la intelectualidad y las vanguardias de comienzos del siglo veinte que, huyendo de conflictos, guerras y regímenes dictatoriales, se dieron cita en la capital francesa.

La historia comienza en 1901 cuando un joven y pobre Pablo Picasso llega a París, una ciudad llena de promesas pero también de hostilidad hacia los inmigrantes. Considerado forastero y anarquista, el artista construiría allí su leyenda, entre talleres sin calefacción y los grandes apartamentos que celebraban sus éxito. El documental, dirigido por la realizadora milanesa Simona Risi, combina escenas dentro del Museo Picasso con un recorrido por los barrios parisinos que marcaron su vida y su arte.

Reflexionando sobre la nunca resuelta cuestión de la separación entre el artista y el hombre, el artista y su obra, es a través de cartas, testimonios, entrevistas con expertos -como la conservadora del museo Marie-Laure Bernadac, la historiadora del arte Cécile Debray, la profesora emérita de la Universidad Bocconi de Milán Annie Cohen-Solal, autora del libro «Un extranjero llamado Picasso»; la directora del Centro de Estudios Picasso en París Cécile Gosefroy, el historiador François Hartog, el creador de moda Paul Smith y los artistas Obiageli Okigbo y Guillermo Kuitca entre otros-, y de grabaciones de personas que le trataron de manera muy cercana como la célebre poeta y escritora modernista Gertrude Stein, la primera compradora de sus cuadros y en cuyo salón, al que solo tenían acceso intelectuales y artistas escogidos, se fraguaban amistades pero también se firmaban contratos-, como el documental «Picasso, un rebelde en París» pone de manifiesto las luces y sombras de una personalidad compleja, generosa y despótica a la vez.

Mención aparte merece el comportamiento de Picasso, que al día de hoy rozaría la delincuencia, con las sucesivas y numerosas mujeres que compartieron etapas de su vida, a veces incluso superpuestas (dos de ellas terminarían suicidándose. «No es un amante, es un amo», escribió Dora Maar, fotógrafa y pintora surrealista, con quien mantuvo una relación de casi ocho años).

La realizadora Simona Risi dedica un segmento del documental «al trato que Picasso tenía con las mujeres, y a la manera en que las conservadoras y escritoras de hoy intentan conciliar su excepcional genio con su comportamiento, absolutamente odioso» («Este Picasso es sobre todo un desorden irritante». Graeme Tuckett, The Post).

NOTAS:

  • El documental « Picasso, un rebelde en París» puede verse en el cine Verdi de Madrid los días 19 y 20 de enero de 2026. Para ver sesiones y horarios en otros cines consultar la cartelera.
Mercedes Arancibia
Periodista, libertaria, atea y sentimental. Llevo más de medio siglo trabajando en prensa escrita, RNE y TVE; ahora en publicaciones digitales. He sido redactora, corresponsal, enviada especial, guionista, presentadora y hasta ahora, la única mujer que había dirigido un diario de ámbito nacional (Liberación). En lo que se está dando en llamar “los otros protagonistas de la transición” (que se materializará en un congreso en febrero de 2017), es un honor haber participado en el equipo de la revista B.I.C.I.C.L.E.T.A (Boletín informativo del colectivo internacionalista de comunicaciones libertarias y ecologistas de trabajadores anarcosindicalistas). Cenetista, Socia fundadora de la Unió de Periodistes del País Valencià, que presidí hasta 1984, y Socia Honoraria de Reporteros sin Fronteras.

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