Las fundaciones cumplen una función cultural, investigativa y de acción, mucho más importante de lo que se supone. Gracias a las fundaciones, parte del patrimonio cultural se ha preservado, se han encarado nuevas investigaciones y se ha motivado a las nuevas generaciones.
Las fundaciones son organizaciones sin fines de lucro que con sus ingresos promueven proyectos y propuestas, vinculan el pasado histórico con el presente, en función del futuro. Hay fundaciones enfocadas en los social, en lo económico, científico, cultural, artístico y más. Buscan soluciones a los problemas que a veces no atienden los gobiernos, impulsan hacia el futuro, distribuyen ayuda y son guardianas del patrimonio histórico, cultural y científico.
España tiene alrededor de 9050 fundaciones, entre ellas destaca: La Caixa, Pasqual Margall, José Carreras Leukaemia, Fundación Joan Miro, Fundación Ortega-Marañón, Fundación Botín, FECYT- Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología. por citar solo algunas. En México, contamos con las poderosas fundaciones Carlos Slim y Televisa.
En Argentina despunta la Fundación Bunge y Born, con una metodología y propuestas muy novedosas, por eso, nos acercamos a hablar con su director ejecutivo Gerardo della Paolera, quien nos recibió a su paso por Miami, donde llevó a cabo un evento privado sobre estos nuevos conceptos en la dinámica de las fundaciones, creando un puente entre Argentina y Miami con vistas a España.
Della Paolera es licenciado en Economía en la Universidad Católica Argentina (UCA) con un doctorado en Economía en la Universidad de Chicago. Fue rector fundador de la Universidad Torcuato Di Tella y presidente y rector The American University in Paris. Es autor de varios libros y en el campo docente fue profesor de varias prestigiosas universidades. Es académico de número de la Academia Nacional de Ciencias Económicas y director ejecutivo de la Fundación Bunge y Born. Con su estilo natural y eficiente me describe las actividades de la fundación.
Gerardo Della Paollera: Primero, Adriana, te comento que nuestra actividad es múltiple y que la Fundación Bunge y Born no es solo una fundación, es un laboratorio de intervención, un think & tank innovador, que está presente en las veinticuatro provincias de la Argentina y cuya influencia se extiende más allá de nuestras fronteras. Trabajamos en áreas como educación, cultura, salud, ciencia y tecnología. Se trabaja con un enfoque científico y generando evidencia y potencial de escalabilidad en la política pública. O sea, aportando y sirviendo pragmáticamente.
Adriana Bianco: ¿Cuáles serían las áreas donde la Fundación pone énfasis?
GDP: La educación y la formación docente son fundamentales, en escuelas rurales, primera infancia y en la educación de ciencia.
AB: Nuestros gobiernos suelen tener políticos improvisados, con suerte, algunos abogados y administradores. Necesitaríamos más políticos ingenieros, tecnólogos, científicos, economistas, diseñadores de planes que pongan en marcha los proyectos en forma sostenible y ajustable, puesto que estamos en un proceso global de grandes transformaciones, y en ese punto, las fundaciones pueden marcar una diferencia…
GDP: Sin duda. Nosotros tenemos programas abarcativos. Entre los principales están: Fenomenautas: de educación en ciencia. Festival educativo SPARK que concentra a casi tres mil maestros rurales. Con enfoque social y de implementación práctica. En Argentina no se contaba con programas como Diseño Argentino Exponencial-DAE. Con British Council, impulsamos una red de formación de emprendedores en el sector. Hoy, el programa DAE es modelo en América Latina y referente global en acompañamiento a la creatividad.
Otro ejemplo es el programa Domo Cósmico. En el cuarenta por ciento de las Escuelas Rurales, el recreo es un patio vacío. Por eso diseñamos un juego original junto con diseñadores industriales y psicopedagogos para estimular el desarrollo motor y cognitivo de los niños. Domo Cósmico es una realidad que convierte el juego en progreso.
Por otra parte, tenemos los Premios Científicos que son los más importantes de Latinoamérica.
AB: Me comentabas de un proceso innovativo en cuanto al concepto de fundación, el «Método del Caracol». ¿Podrías explicarlo?

GDP: El Método del Caracol esta inspirado en el caracol de Fibonacci, donde ubicamos las distintas etapas de un proceso creativo, desde la identificación de una problemática hasta su medición de impacto e incidencia en las políticas públicas.
Con ese método detectamos problemas y generamos soluciones. Luego las probamos en el territorio. Y el caracol es más que una metáfora, es una forma de avanzar en espiral hacia el futuro, cada vuelta es más amplia, más profunda y humana.
AB: De acuerdo con lo escuchado en tu ponencia, la Fundación Bunge y Born se encuentra en un proceso de internalización, cuéntanos sobre esa visión…
GDP: Desde lo proyectual deseamos poder implementar algunos proyectos en países de la región: Uruguay, Chile, Paraguay. Con respecto a España, como país desarrollado, buscamos aliados que nos acompañen con los desafíos. Estos aliados pueden ser familias vinculadas a la tierra, empresas u organizaciones que deseen desarrollar negocios en la región. Estamos abiertos y preparados.
Como ya te dije, Adriana, la Fundación Bunge y Born es arquitecta de sus proyectos. Diseñamos, probamos y escalamos soluciones para nuestro país, Argentina, de manera sustentable. Unirnos a otros países para impulsar el progreso es nuestro propósito, España tiene mucho conocimiento en cuestión de fundaciones y puede aportarnos nuevos panoramas.
Por otro lado, Argentina, apunta a denotar que la inversión privada, afinada y dirigida puede redescribirse como política pública en búsqueda de soluciones.
Nuestro trabajo está en las veinticuatro provincias de Argentina y ya está resonando en las agendas globales. Es nuestra marca y deseamos aliados.




