Si no han oído hablar del Programa Kit Digital, seguro que lo harán en las próximas fechas.

Uno de los principales problemas del proceso de transformación digital de un negocio es la financiación. El Gobierno de España trata de suavizar ese esfuerzo con los fondos del programa KIT DIGITAL, que cuenta con una dotación presupuestaria de 3.067 millones de euros a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en el marco de la Agenda España Digital 2025 y el Plan de Digitalización de Pymes 2021-2025.

El objetivo del Programa KIT DIGITAL es contribuir a la modernización del tejido productivo español durante los próximos tres años, pudiendo beneficiarse pymes, microempresas y autónomos en todo el territorio nacional.

Las soluciones digitales que se financian a través del KIT DIGITAL son las siguientes:

a) Sitio Web y Presencia en Internet.
b) Comercio Electrónico.
c) Gestión de Redes Sociales.
d) Gestión de Clientes.
e) Business Intelligence y Analítica.
f) Gestión de Procesos.
g) Factura Electrónica.
h) Servicios y herramientas de Oficina Virtual.
i) Comunicaciones Seguras.
j) Ciberseguridad.

Para solicitar dicha ayuda económica o «bono digital» deberán inscribirse en el sitio web oficial. Tras ello deberán completar un Test de Autodiagnóstico para conocer el Nivel de Madurez Digital de su negocio. Recibidos los resultados de dicho Test podrán escoger entre una o varias soluciones digitales en función de sus necesidades. El último trámite es la solicitud del bono digital en la sede electrónica de Red.es

Los requisitos que se exigen para acceder al programa KIT DIGITAL son los siguientes:

  • Ser pyme, microempresa o autónomo.
  • Estar inscrito en el Censo de empresarios, profesionales y retenedores de la AEAT.
  • No tener la consideración de empresa en crisis, conforme a lo dispuesto en el artículo 2.18 del Reglamento (UE) nº 651/2014, de 17 de junio de 2014.
  • No superar el límite de ayudas de «minimis» (menos de 200.000 €)
  • Estar al corriente de pagos de las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social.
  • No estar incurso en ninguna causa de prohibición de la Ley General de Subvenciones.
  • No estar sujeto a una orden de recuperación pendiente tras una decisión previa de la Comisión Europea que haya declarado una ayuda ilegal e incompatible con el mercado común.

Si cumple los requisitos del bono digital, para desarrollar su proyecto se le proporcionará un «Agente Digitalizador» que podrá escoger dentro de un catálogo de agentes digitalizadores adheridos al programa, con el que deberá firmar un «acuerdo de prestación de soluciones de digitalización». Puede ser uno o varios Agentes Digitalizadores, en función del tipo de servicio que se demande.

El solicitante del bono digital no recibe la ayuda económica que va, directamente, al agente digitalizador, si bien deberá pagarle el I.V.A. correspondiente a la prestación del servicio. El bono tiene fecha de caducidad. Las empresas tienen seis meses para canjearlo desde su concesión.

Hay tres segmentos de beneficiarios:

I.-   Pymes entre diez y menos de cincuenta trabajadores (bono máximo: 12.000 €).
II.-  Microempresas entre tres y menos de diez trabajadores (bono máximo: 6.000 €).
III.- Microempresas y autónomos entre cero y menos de tres trabajadores (bono máximo: 2.000 €).

No se entiende el veto a empresas de cincuenta trabajadores o más. Deberían tener, igualmente, acceso y ser beneficiarias de estas ayudas económicas. 

La primera convocatoria de ayudas se centra en empresas entre 10 y 49 empleados. El plazo para presentar las solicitudes comienza el día 15 de marzo de 2022 y estará abierto durante seis meses o hasta que se terminen los fondos. La previsión es que después se convoquen las ayudas para el siguiente segmento de beneficiarios (microempresas entre 3 y menos de 10 trabajadores), siendo los últimos los autónomos en percibir las ayudas, cuando deberían ser los primeros.

Las ayudas se concederán por orden de solicitud aplicándose el régimen de concurrencia no competitiva hasta que se agote el crédito presupuestario asignado para la convocatoria.

Más cosas que deben saber:  

Si quieren dar el salto a lo digital es probable que tengan que adquirir nuevos dispositivos informáticos. No piensen que con un ordenador viejo con software desfasado pueden gestionar una tienda online; pues bien, el Kit Digital no bonifica la adquisición de hardware, es decir, los equipos y dispositivos físicos. Con los precios actuales del hardware, el salto a lo digital no será viable para muchos autónomos.

Descontando los gastos de gestión en los que puedan incurrir para tramitar el bono digital y los de adaptación de la página web a la normativa de protección de datos, que no son bonificables, y los posibles desembolsos en hardware y formación, que tampoco lo son, el saldo disponible para autónomos con menos de tres trabajadores, siendo el importe máximo a percibir de 2.000 €, se reduce a la mínima expresión, y no olviden que esa ayuda tributará en el IRPF en el caso de personas físicas (autónomos) y en el Impuesto de Sociedades en el caso de personas jurídicas.

Si su presencia en Internet va más allá de una página web, a modo de carta de presentación de su negocio, por ejemplo, si pretende crear y gestionar una tienda online con la ayuda de 2.000 € se lo veo complicado. El escenario para microempresas de hasta diez trabajadores con un bono de 6.000 € es algo mejor, pero insuficiente. Negocios con páginas web como el suyo, seguro que hay miles. De poco le servirá crear una página web para la venta online si no trabaja constantemente el posicionamiento de su web en los buscadores (SEO), si no invierte en marketing digital, si no forma convenientemente a su personal para reducir la curva de aprendizaje, si no mantiene actualizadas las soluciones de seguridad de la web, etc.

No se lleven a engaños: un proceso de transformación digital no se solventa, si queremos ser competitivos, con una inversión de 2.000 € y si me apuran ni de 6.000 €. Puede que den los primeros pasos, pero deben contar que un negocio digital comporta gastos, como los comporta una tienda física.

Según el Instituto Nacional de Estadística solo la mitad de las empresas sobreviven tres años después de su creación. Este programa de ayudas a fondo perdido no analiza la viabilidad de los negocios, lo cual es un error. A nivel de crecimiento y competencia empresarial, sería más rentable que el importe de las ayudas fuera mayor y que se concentrara en proyectos realmente viables, como ocurría con la extinta LÍNEA DIRECTA DE INNOVACIÓN del Centro de Desarrollo Tecnológico Industrial, que exigía a las empresas solicitantes que acreditarán suficiente capacidad técnica, económica y financiera para desarrollar el proyecto propuesto a cambio de una ayuda económica considerable (175.000 €).

Estamos hablando de muchos millones a repartir, pero mucho de ese dinero caerá en saco roto, pues hay autónomos y microempresas que, por diversas causas, no son viables. Es una lástima que el Gobierno no haya tenido la altura de miras necesaria para distribuir los fondos NEXT GENERATION EU, tan esperados, de forma eficiente.

Una oportunidad perdida para muchas microempresas que, con una ayuda mayor, a cambio de la exigencia de un proyecto viable y bien planificado, podrían crecer y con ello generar empleo y posicionarse en los mercados de forma competitiva.

Abogado con veinte años de ejercicio profesional. Másteres por la Universidad Pontificia Comillas (ICADE) en Asesoría Jurídica de Empresas y Asesoría Fiscal y Máster en Gestión y Dirección Laboral por la Universidad de Vigo. Responsable de la consultora PROTECCIÓN DATA, especializada en seguridad de la información y programas de cumplimiento normativo.

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