No se sabe mucho de los agricultores y ganaderos tras el estallido de la crisis del Covid-19 en España. El sector ha aparcado sus manifestaciones y sigue acudiendo a trabajar para poder abastecer la alta demanda de comida de los supermercados de los últimos días. Mientras las negociaciones con el Ministerio de Agricultura continúan para mejorar la rentabilidad de sus negocios en España.

El pasado doce de marzo, las organizaciones ASAJA, COAG y UPA acordaron cesar las manifestaciones debido a la crisis del coronavirus y, como señalaban en su comunicado: “ahora es momento de ser prudentes y responsables, por lo que hay que poner fin, de momento, a la revuelta de los agricultores al límite”.

Los agricultores no dejan de trabajar sus campos para abastecer a los supermercados
Campo de hortalizas de la comarca de Las Vegas (Madrid)

Sin embargo, el trabajo de producción de la agricultura y la ganadería no han parado, mientras continúan los trabajos de las mesas de negociación entre las asociaciones y el Ministerio de Agricultura, que en los últimos días se realizan telemáticamente.

Desde la UPA, Jesús Anchuelo confirma que el trabajo en el campo continúa, siguiendo el cumplimiento de las normas vigentes de la Unión Europea y las recomendaciones generales por parte del Gobierno al respecto, como son mantener un metro de distancia entre las personas y lavarse con mayor asiduidad las manos. Pero no han recibido ningún tipo de medidas especiales para su sector en plena crisis.

El Covid-19 y los agricultores

María Oliva, agricultora del norte de Madrid se dedica a la producción de cebada y trigo. Afirma que el trabajo en la agricultura depende de cada sector, ahora en la producción del cereal no hay tanto que hacer, frente a los agricultores que se dedican a producir hortalizas o verduras.

Tampoco es tan peligroso, asegura María, porque se trabaja al aire libre, al contrario de las personas que producen en invernaderos, que son espacios cerrados y no se ventilan demasiado.

De momento se muestra cautelosa por cómo afectará el coronavirus a su negocio. Está preocupada por el virus, porque ha tenido familiares infectados, cree que si esta situación se mantiene hasta finales de primavera, podría suponer un problema para su cosecha, ya que es cuando se recoge la producción y las ventas se pueden ver mermadas frente a los costes que se mantienen estables.

Quienes sí están teniendo más problemas a corto plazo en las ventas por el Covid-19 son los agricultores de hortalizas, como Julio José Bucero. Este joven agricultor de Perales de Tajuña (Madrid), hasta antes del estado de alarma vendía sus productos de forma directa al público en mercadillos de la Comunidad de Madrid y en otras localidades de las provincias de Cuenca y Guadalajara. El cierre de los comercios y de este tipo de mercados al aire libre, ha supuesto que sus beneficios se hayan visto reducidos un 60 % en tan sólo diez días.

Covid-19 Julio José Bucero, un jóven agricultor en su explotación en Madrid
Julio José Bucero en el campo

Sin opciones de venta

Julio José asegura que las opciones de venta que quedan son pocas, como la venta directa a domicilio o incluso crear una página web de su negocio. El problema de esta última opción es que “sería crear una plataforma nueva desde cero y construirlo”, mientras que la venta a domicilio para que sea rentable y no suponga más pérdidas, se puede realizar por pueblos cercanos a Perales de Tajuña.

Ir a un pueblo de Cuenca o de Guadalajara para vender poco y tener el gasto de gasolina, supone que, al final del día, puede no haber generado beneficios, o incluso suponer más gastos que ganancias, asegura Bucero. Además, otra opción a la que se podía acudir era la Cámara Agraria del pueblo y vender ahí, pero también ha sido cerrada.

Pero a este joven agricultor no sólo le preocupa la viabilidad de su negocio. Como cualquier otro ciudadano está pendiente de la crisis del coronavirus y por ello ha cambiado su rutina de trabajo. Bucero señala que “el negocio es familiar y para ir al campo a trabajar vamos mi padre o yo, pero nunca juntos y, cuando lo estamos, intentamos mantener la distancia de seguridad”. Así pues, afirma, que su madre “tiene la moral por los suelos” y está pendiente tanto de la crisis del coronavirus como del negocio.

El día a día de los ganaderos

Jorge y Ángel Izquierdo son hermanos, y juntos sacan adelante su negocio de producción de carne de oveja y de vacas de campo en trece municipios del norte de Madrid. Jorge asegura que es una situación complicada, especialmente para la venta. Está perdiendo muchos de los puntos donde podían comercializar, como es el caso de los restaurantes, los cuales están anulando sus pedidos desde que se proclamó el cierre de los comercios.

Además, otra vía de venta que ha sido cerrada son los mercados locales. Como afirma Jorge “los mercados, que muchos de ellos son al aire libre, se han cerrado y se ha dejado de forma casi exclusiva a las grandes cadenas la posibilidad de abastecer de alimentos a los ciudadanos. Por las imágenes que vemos en internet tampoco ayudan a evitar el contagio por coronavirus”.

Así pues, Jorge se ha visto obligado a vender una remesa de cordero a una gran superficie, pero a un precio 50 % menor de lo que le hubiesen permitido otras vías de venta, pero era la única posibilidad.

Covid-19: Los agricultores y ganaderos más frágiles que nunca
De izquierda a derecha en la imagen: Jorge Izquierdo y su hermano Ángel

Sin instrucciones

Por otro lado, en cuanto a las medidas de seguridad sanitarias en el trabajo, Jorge asegura que no han tenido ninguna instrucción concreta para su sector por parte de la Comunidad de Madrid.

Sí ha vivido una situación fuera de lo normal esta semana. Una de las ovejas estaba teniendo problemas para dar a luz a un cordero, llamaron a dos veterinarios, los cuales, según Jorge Izquierdo, “llegaron vestidos con equipos especiales de protección y mascarillas por el coronavirus, incluso a mi hermano Ángel no le dejaron subir al vehículo para echarles una mano. Por lo visto, la semana anterior ayudaron a otro ganadero y ahora éste está en la UCI del Hospital de Villalba”.

Jorge califica esta situación de dantesca, y no sabe si las manifestaciones seguirán después del estado de alarma, y aunque las mesas de negociación continúan funcionando, no cree que sea el mejor momento para llevarlas a cabo.

Como consumidor, Jorge Izquierdo está preocupado ahora mismo por el problema sanitario creado por el Covid-19, y no tanto por los problemas del sector. Por eso, cree que «ahora lo más importante es apoyarnos entre nosotros para salir a delante, pero sin olvidar que lo que buscan los agricultores y ganaderos no es enriquecerse con grandes cantidades de dinero». Su objetivo principal es sobrevivir y seguir trabajando en este sector.

Mesas de negociación

Covid-19. Vaca de campo de l ganadero Jorge Izquierdo

Jesús Anchuelo, secretario de UPA de Madrid, asegura que, actualmente, en las mesas de negociación ya se puede hablar de precios mínimos, cuando antes estaba prohibido. Además, asegura que se ha firmado con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación una nueva forma de venta: “todo se hará con un contrato en el que se aseguren unos precios mínimos y con los que, al menos, se cubran los costes de producción y vendrán marcados por el Ministerio”.

Por otro lado, Jesús añade que, próximamente, en la mesa de negociación sobre seguros agrarios se espera un incremento de la partida del Ministerio. Así mismo, asegura que, en las próximas semanas, se pueda hablar de fiscalidad, acuerdos de libre comercio o de costes energéticos o empleo, si la crisis generada por el Covid-19 no paraliza todo.

Por el momento, la Comisión Europea (CE) ha concedido a los agricultores de la Unión Europea una ampliación de la solicitud de las ayudas PAC hasta el 15 de junio debido a la crisis sanitaria en el continente. Con esta medida, los productores tienen un mes más para presentar sus demandas de pagos directos, y de otras ayudas, en el marco del desarrollo rural.

Intento aprender siempre de lo que leo, veo y escucho. Prestar atención a los problemas de las personas y contarlo de la mejor forma posible es mi objetivo como profesional. Mi otra pasión es el cine.

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